La mañana es el momento ideal para preparar tu piel ante los retos del día. Durante la noche, la piel regenera pero también acumula sebo y toxinas que deben eliminarse antes de aplicar cualquier tratamiento.
Paso 1: Agua micelar
Comienza con una Agua Micelar Iluminadora para eliminar residuos nocturnos y maquillaje ligero. Las micelas capturan impurezas sin necesidad de frotar, respetando la barrera cutánea.
Paso 2: Espuma limpiadora
Continúa con la Espuma Facial Detox para una limpieza más profunda. El té verde y el limón aportan acción antioxidante desde primera hora.
Paso 3: Hidratación y protección
Finaliza con tu sérum y crema hidratante favoritos, y nunca olvides el protector solar. Una rutina matutina consistente es la base de una piel sana y luminosa.